miércoles, enero 16, 2008

Los picapedreros, oficio de antepasados.

Fotografía obtenida del blog de mi paisano Gonzalo "gerenadiario.blogspot.com"

"Mis antepasados fueron picapedreros. Alguna vez vi trabajar el granito y, por cierto, me pareció fascinante. No se trata de algo fácil, un bloque de piedra no se transforma en un cubo como el que pone un huevo a freír.
La mayoría nacimos cuando ya hacía años que dejó de ser rentable tanto trabajo para fabricar adoquines. Gracias a nuevos materiales, y sobre todo al alquitrán, las canteras se abandonaron y quedaron como heridas repartidas por la periferia del pueblo.
Mi bisabuelo fue unos de los últimos artistas de la piedra, especialista en la fabricación de rulos. Grandes y pesadas moles de granito que se utilizaban en los molinos.
Me imagino nuestro desaparecido ferrocarril llegando hasta la barda y luego penosamente los hombres del granito lo irían colmando con su pesada carga de cansancio, sudor y miseria. Para más tarde esas piedras inmortales ser repartidas, desde aquella plaza de montones grises, hacia los destinos de otras ciudades y pueblos.
El granito, el alma de Gerena, y este alma dura y vieja fue dominada por los gereneros que la cortaron, la pulieron, la cargaron y la ofrecieron a cambio del pan.
Cuando se marchaba el tren por el oeste cargado de adoquines, Gerena, por generosa, nunca se sentía mutilada, en vez de eso pensaría que sus hijos, cuando marcharan lejos de sus calles, podrían seguir pisando su alma, podrían decir al pisar una calle de Sevilla, Cádiz, o algún otro pueblo lejano; - Estoy pisando Gerena, estoy caminando sobre sus entrañas."

(Comentario que he publicado en el blog de mi paisano Álvaro Arias.)

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