sábado, mayo 05, 2012

!Ay Antonio!


¡Ay Antonio!
Que ella escarbaría en lo profundo,
buscando dentro de la misma tierra,
y arañaría, grano a grano, con sus uñas,
la dureza del terrazo donde caíste;
para tocarte, para sentirte; como antes...
pero la vida no quiere...

¡Ay Antonio!
Que ella quisiera olerte hondo...
dentro de su almohada vencida y sola,
y sentirte hasta en el último átomo,
hundir su nariz dentro y respirarte...
de la misma tela de tu lado...
pero la vida no quiere.

Que ella quisiera oírte, sentir tus latidos,
más allá de los muros que lo cierran todo,
detrás de las puertas de los armarios,
en el blanco nata de las paredes frías,
en el ocre seco de los ladrillos...
pero no; la vida no quiere.

¡Ay Antonio!
Que la vida no te quiere
y tú ausencia como duele.
Qué silenciosa te llevó consigo;
esa ladrona de caminos.

¡Ay Antonio!
Qué tremenda bofetada
da la vida despiadada.
Qué de frío, qué de hielo;
trajo abril por sus aleros.

Ellos quieren abrazarte y solo pueden amarte.
























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