lunes, julio 05, 2010

Alas negras, caballitos de barro



Fue una tórrida tarde de verano, en el cielo caliente se oyeron, primero muy bajo luego más fuerte; el aire traía ruidos de aviones y todo se llenó de celo y miedo a las alturas. La gente corría para esconderse, pájaros negros de graznidos roncos, máquinas de guerra y de mal agüero. Todos sabían que aquellas barrigas metálicas llevaban bombas.

Un viejo, bastón en mano, aligeraba el paso, se metían para dentro. Las mujeres, a grito en limpio, llamaban a su prole. Éstos, niños de pantalones cortos, descalzos corrían dejando atrás el aro, los trompos, los caballitos de barro...

Dentro de la casa, a la izquierda, en el segundo portal, debajo de la escalera que empinada subía al “soberao”, había una alacena, y dentro varios botes con semillas, una saca de harina y media de garbanzos. Allí se metieron todos; la tata y los niños, como una gallina y sus polluelos huyendo de todos los males; de todos los cuchillos, de todos los sables, de todos los tiros, de todas las bombas... Aguardaban quietos, aliento contenido, el pasar de aquellas aspas por encima, con su mal presagio. Esperaban, en la alacena, a que el aire volviera a ser otra vez de viento en vez de parca, como aquella vez que en Egipto fuera buscando la misma a cada primogénito indefenso.

La muerte en el aire, la muerte; va camino de Aznalcollar; hasta allí vuela en las alas de los aeroplanos; negros veleros de guerra que surcan el cielo de verano buscando el combate; lucha desigual entre el cielo y la tierra; tormenta de truenos y mortajas por el oeste del pueblo; crepitar de una lluvia sin agua, sin amigos. Feo aguacero de hierro y llanto.

Muertos lejanos, invisibles; nada sabemos qué gritaron, cuánto ardieron.






Etiquetas:

4 comentarios:

Blogger Belén ha dicho...

Lo peor es que no fue combustión espontánea...

Besicos

5 de julio de 2010, 6:31  
Blogger DANI ha dicho...

Menudo relato más acongojante. Me da miedo todo esto Aureliano. No se que sería capaz de hacer por mi hija ;)

Un abrazo enorme

5 de julio de 2010, 22:30  
Blogger La sonrisa de Hiperión ha dicho...

Que chulada de foto...


Saludos y un abrazo.

7 de julio de 2010, 19:30  
Blogger Aureliano Buendia ha dicho...

Todo un lujo de comentaristas: una escritora prolifica, un fotografo magico, y un poeta siempre inspirado, que suerte vuestras visitas.

7 de julio de 2010, 20:54  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal