domingo, abril 17, 2011

Mi niño de agua, mi niño de arena


Pobre mi niño, pobre mi luna,
sola y callada quedó su cuna.

Pobre mi niño, pobre mi cielo,
ellos te tienen y no te parieron.

Pobre mi niño, no tiene cura,
dijo la monja, me dijo el cura.

Muerto mi hijo, quiero su abrazo,
quiero tenerlo en mi regazo.

No sé leer y algo he firmado,
maldita tinta que te ha matado.

Queda su tumba; falsa y vacía,
guarda la nada, todo mentira.

Tiene dos alas, mi niño robado,
tiene mil besos, que nunca he probado.

Niño de agua, niño de arena,
a ver quién me quita ahora esta pena.

Niño de nubes, niño de flores,
a ver quién me salva de estos dolores.

Mi niño de agua... mi niño de arena...
Ahora, ahora, mi pena...

Dime, mi niño, qué precio tienes;
ni oro ni plata, a mí me conviene.

Dime, mi niño, quién te ha comprado,
que a mí la vida me la ha quitado.

Dime mi alma, dónde te has ido,
malos canallas que te han vendido.

Y ahora que en hombre te habrás convertido,
tan sola y tan vieja, quiero contigo.
Quiero contigo, quiero contigo.
Tan sola y tan vieja, quiero contigo.


Mi niño de agua... mi niño de arena...
Ahora, ahora, mi pena...


(Canción a los niños robados)

Etiquetas:

1 comentarios:

Blogger La sonrisa de Hiperión ha dicho...

Realmente bello el poema y la foto. Como siempre un placer volver por tu casa.

Saludos y un abrazo.

21 de abril de 2011, 15:50  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal