sábado, noviembre 12, 2011

Recuérdame





Recuérdame...
Con tus piernas,
con tus uñas tiernas,
con tus dientes fuertes,
con tu piel mordiente.

Recuérdame...
Con tu lengua de manzana,
con tus labios de espartana;
con tus ojos rabiosos,
con tus pechos olorosos.

Recuérdame...
En las rodillas de tu escultura,
en los pliegues de tu estructura,
en el sabor mortal de tu saliva,
en el color a noche de las bombillas.

Recuérdame...
Mujer fatal y traicionera,
en el cielo oscuro de tu bandera.
Mala maldita embaucadora,
muerte carnívora y abrasadora.

Recuérdame...
Tú, fruta imposible,
bajo la luna más irascible.
Flor de la carne del matadero,
tu dulces telas; puro veneno.

Recuérdame...
En las manos, sin dedos, nunca encontradas.
En las fuentes de tierra, nunca saciadas.
En los besos iracundos que añoran besos,
En los labios flamantes de los obsesos.

Recuérdame, como aquel día,
quería comer tu voz mordida,
aquella noche sin tu licencia,
mi hembra mártir de adolescencia.

Recuérdame, verbo rozar.
mártir del verbo: acariciar;
lamer, tocar y desnudar.
Mártir eterna del apretar.

Recuérdame, amante rota,
alma de hielo, corazón de roca.
Mapa imposible de tu entrepierna,
que el viento olvida y nada queda.




...

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1 comentarios:

Blogger DANI ha dicho...

Increíble amigo, eres un crack de la letras con sentimiento.

Un abrazo enorme

13 de noviembre de 2011, 23:20  

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