domingo, mayo 18, 2008

Un crepúsculo


Tu cuerpo es la rosa y yo soy la espina.
Vayas donde vayas, en el verde la plaza, el doblar cualquier esquina,
lamen tu figura mis pupilas pardas.
Tu eres la rosa, yo loco por tu olor, envuelto en el perfume rojo de tus risas.
Rosa es tu descarada timidez y el tallo, que crece bajo tus senos de hembra, incitan mis ganas por abrazarte. Ansias que deliran en su crepúsculo.
Rosas, rosas, y más rosas.

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